Aprisionas mi razón, vuelves a insultar mis actos, pronuncias que me necesitas, no me dejas marchar.
Está bien, ahora hago las maletas y como un rebelde te dejaré con la palabra en la boca.
Bueno, vale, cedo, me quedo contigo, a pesar de lo irracional que seas, tú me permites adentrar mi vida lejos de esta, en un mundo lejos de lo racional, apartado de los demás,
donde no conocerme pero sí asegurar que te quiero.
muy bonito bea!(L)
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