Contemplar un cuerpo que te abraza, que te quiere, que está ahí para tu ser
Mirarle como si no lo fueras a ver en milenios, acariciarle de tal forma, que un mínimo contacto erice hasta al corazón.
Besarle sin motivos, besarle porque tus labios te lo ruegan, besarle mientras las horas bailan siendo minutos, llegando a segundos.
Cogerle de la mano y llevarla hacia tu pelo, imaginando que tu olor se le implantará y soñará con él
¿Qué le pasa al corazón? Débil se forma...débil se enamora...débil se deja. Ya no es tonto, y la sabiduría con la cuál lo tratas, lo amarra a tu piel
Derrama placer, derrama emociones, derrama que yo bebo de ese elixir que me absorbe de manera exquisita.
Ya que el encanto con el que me sujetas me apega a tus brazos, besándote sin control saboreando maravillas

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