Prisionera fui desde que me iluminaste con cientos de focos de luz alrededor
No supe el motivo por el cual te vi
Ni tampoco el por qué una mirada incierta y fija te di
Supongo que la eternidad es para soñadores, y la realidad, para enamorados sensatos
No obstante, aborrezco la lógica de las situaciones
No todo pasa porque tenga que pasar, diferentes son los caminos que la vida te da a seleccionar
Y yo lo supe, desde ese instante, tú serías mío.
En ese segundo, nos comimos el mundo
Y sin saber lo que significa la palabra amor, lo averigüé con la inocencia de la rapidez del corazón

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